La IA no es solo para los de arriba

Primer texto: por qué creo que esta es la mayor oportunidad que hemos tenido en años, y por qué también es tuya

Hola, soy Alexandros Reïzos.

Siempre he sido un friki de la tecnología. De pequeño abría televisores, ordenadores y los móviles de los demás, y acababa siendo yo quien los arreglaba: necesito entender cómo funcionan las cosas. Con los años, esa obsesión pasó a los procesos, tanto que a veces me apartaba de mi propio trabajo. Hay una razón para eso, y tiene nombre, pero esa historia merece su propio texto.

Llevo más de 15 años en marketing digital, entre Londres y Barcelona, en startups, SaaS y empresas tecnológicas, B2B y B2C. Ahora, gracias a la IA, la tecnología, los procesos y la simplificación por fin encajan.

Todos lo sabemos. Y a muchos nos da miedo

No hace falta convencer a nadie de que la IA es importante. Lo que se respira es otra cosa: miedo. Miedo a quedarse atrás, a que tu trabajo deje de tener sentido, y a que, una vez más, los que de verdad ganen sean los de siempre: las grandes tecnológicas, las grandes empresas, los de arriba.

No voy a decirte que ese miedo no tiene fundamento. Los grandes van a ganar mucho dinero con esto. Pero esa es solo la mitad de la historia, y no es la mitad que más me interesa.

La otra mitad: esto también es para ti

Por primera vez, una tecnología de este nivel está al alcance de cualquiera. No necesitas un equipo de programadores ni un gran presupuesto. Cualquier profesional o empresa puede hoy hacer cosas que hace muy poco parecían reservadas a unos pocos.

Un ejemplo sencillo: el tiempo que se nos va en tareas repetitivas. Dos estudios apuntan a que es mucho más de lo que creemos:

  • En una encuesta de Smartsheet¹, más del 40 % de los trabajadores dedica al menos una cuarta parte de su semana a tareas manuales y repetitivas, y casi 6 de cada 10 creen que podrían ahorrarse 6 horas o más a la semana automatizándolas.
  • El Anatomy of Work Index de Asana², con más de 13.000 trabajadores de siete países, concluye que pasamos el 60 % del tiempo en «trabajo sobre el trabajo»: perseguir el estado de las tareas, saltar entre aplicaciones, repetir lo que ya hizo otro.

Aunque fueran solo cinco horas a la semana, serían unas 230 horas al año: casi seis semanas de trabajo, por persona. Y hoy se puede recuperar buena parte de ese tiempo con herramientas que cuestan poco o nada.

Y eso es solo el principio. Lo verdaderamente emocionante es lo que haces con ese tiempo, y con todas las puertas que se abren.

La diferencia la marca quién se lanza

Esta ola no va a esperar a nadie. Pero tampoco está reservada a nadie. La diferencia no la va a marcar quién eres ni dónde trabajas, sino tus ganas de aprender y de probar. Y cuanto antes empieces, más ventaja tendrás.

Para eso existe pleko, que en griego antiguo significa «tejer». Y para eso abro este espacio.

Lo que viene

Aquí escribiré sobre:

  • Cómo la IA está cambiando la forma en que trabajamos y nos relacionamos.
  • Cómo serán los trabajos dentro de unos años, y cómo prepararnos para aprovecharlo.
  • Experimentos reales: lo que pruebo, lo que funciona y lo que no.
  • Ideas y herramientas concretas para que personas y empresas saquen partido de la IA desde hoy.

Sin humo y sin intentar venderte nada. Solo lo que voy aprendiendo, contado de la forma más clara que sepa.

Esto no ha hecho más que empezar. Y no es solo para los de arriba.


Fuentes

  1. Smartsheet, «Automation in the Workplace», 2017.
  2. Asana, «Anatomy of Work Index 2021», encuesta de Sapio Research a 13.123 trabajadores, 2021.

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